18 de març 2012

Crònica de Los Evangelistas al Palau de la Música (Go Mag)

El homenaje a Morente por parte de Los Evangelistas fue una misa sónica en toda regla. Por algo ese era el título provisional del disco. De negro e introducidos por música gregoriana, los músicos salieron al escenario para convertirnos a todos a la religión de Morente tal como ellos lo habían hecho años atrás. Casaron rock y flamenco sumando guitarras ambientales y psicodélicas y baterías retumbantes a las canciones del maestro, consiguiendo esparcir su semilla hasta el último rincón de ese idóneo espacio que era el Palau. Desgranaron los temas del disco e incluyeron también una inédita revisión de “El Pastorcillo”, pero lo mejor no llegó hasta los bises: la intensa colaboración con la cantaora Carmen Linares nos llevó hasta las mismas puertas del infierno y “La Estrella”, con una de las hijas del maestro (Soleá), fue el clímax de ese sentido y respetuoso homenaje. Terminaron con una canción de Los Planetas y unos compases de “Ciudad sin sueño”, la canción que cerraba “Omega”, el disco con el que empezó todo.

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